¿Adelgaza el yoga?

Imagina la escena: ud sentada sobre la esterilla haciendo sus asanas o posturas de yoga, todo ello fluye de forma lenta, en ellas no te desplazas o prácticas saltos consecutivos, incluso puede que hayas permanecido con la mente en blanco por un tiempo, pero al finalizar la función puede que su corazón se haya acelerado como si estuviera subiendo una montaña muy empinada, ¿esto es gracias a que?…

“La contracción y estiramiento alternado de los músculos se encuentran en aumento, lo que genera que el flujo sanguíneo se incrementa y con ello aumenta también el ritmo cardíaco por medio de la expansión y compresión de las venas además de las arterias”- explica en su página web Macarena Cutillas, quien es la directora de Californian Hot Yoga además de ser una maestra experimentada del estilo vindaya.

“Si estos ejercicios son ejecutados en una sala con una temperatura igual a 42° como por ejemplo el bikram o el hot yoga, la frecuencia cardíaca del practicante va a ser superior debido a que no solo se debe ocupar de cubrir las demandas musculares, sino que también se debe encargar de generar la refrigeración corporal”- agrega a su comentario. Ud  va a sudar cada vez más y por ende su pulso se va a acelerar aún mas, en comparación con el pulso habitual obtenido luego de una práctica normal, cuando esto ocurra no debe alarmarse porque esta situación no es capaz de generar una taquicardia además de que es poco probable que ese ajetreo cardíaco termine en una situación más grave.

“Cualquier postura en la que se implique la separación de las piernas o brazos del tronco lo cual obliga al corazón a bombear sangre con mayor fuerza, esto sucede por ejemplo cuando se levantan los brazos por encima de la cabeza y se juntan las palmas, también se genera cuando el corazón es situado por debajo del resto del cuerpo debido a que se obliga al corazón a bombear la sangre desde una posición que genera desventaja, otra situación por ejemplo es hacer el arco en el suelo: esta no es más que la postura practicada boca abajo, levantando los gemelos y agarrando los talones con ayuda de las manos”.

Llegado a este momento la agitación del músculo cardíaco es fácil plantear que la clase de yoga en definitiva cuenta como una actividad cardiovascular; pues todo depende del tipo de disciplina que se siga para lograr convertirlo en un ejercicio, si los movimientos realizados son demasiado estáticos el efecto sobre tu cuerpo no va a ser demasiado evidente, mientras que si haces esta actividad con más vigor como el power flow o el vinyasa tu cuerpo va a tener la oportunidad de cambiar. La clave es aportada de American College of Sports Medicine, de acuerdo a este organismo que se encarga de llevar la voz de mando en el momento de estipular las pautas cuando se trata de medicina deportiva.

De acuerdo a los datos aportados por la universidad de Harvard, se ha cifrado que en una hora de práctica intensa de yoga una persona que pesa aproximadamente 70 kilos es capaz de quemar unas 300 kilo calorías, mientras que las personas que se dedican a pedalear en una bicicleta estacionaria queman 600 kilocalorías, otra situación que favorece la pérdida de peso constante es que la actividad muscular del yoga es superior a la generada en reposo debido a que siempre permanece en un bajo rango. Por lo que puede considerarse que el yoga es un perfecto complemento a actividades de alto rigor como por ejemplo: correr, ciclismo o natación, lo que sí podrá generar una pérdida de peso, mientras que si es practicado a solas no va a disminuir el peso del practicante en el ritmo deseado.

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