La economía española necesita de una fórmula para salir de la crisis del Covid-19

No sólo un elevado coste en lo que respecta a vidas humanas ha venido suponiendo la pandemia del Covid-19, sino que a ello también se le debe sumar el incalculable golpe que tanto el virus, como las medidas que han sido aprobadas a fin de tratar de contenerlo le han asestado un gran golpe a la economía española. El dato del PIB que corresponde al primer trimestre solo mostró una contracción del 5,2% si se compara con el trimestre anterior. Esta se trata de la mayor de la serie histórica, y la misma se produjo a pesar de que el estado de alarma entró en vigor el 16 de marzo.

Tras el duro golpe durante el primer trimestre y tomando en consideración la mayor incidencia del confinamiento durante el segundo, se puede deducir que la recesión resulta inevitable. Durante la primera jornada que se celebró de manera telemática de Foro Futuro, el observatorio de tendencias económicas organizado por Cinco Días con la colaboración de Banco Santander, los expertos se dieron a la tarea de esbozar qué es lo que cabe esperar en el siguiente gran frente de batalla contra la lucha hacia el virus: el frente de la reconstrucción de la economía.

De acuerdo a Fernando Fernández, quien es profesor de Economía del IE Business School,
“Esta crisis afecta especialmente a la economía española, que se nutre fundamentalmente de la globalización de las personas, no solo con el turismo, sino en general de toda actividad asociada con esto; espero equivocarme, pero es importante que tengamos claro que vamos a ir a una crisis sin precedentes con una caída brutal del PIB y del empleo y con una explosión del déficit y de la deuda”.

Del mismo modo, y debido a la intensidad que recae del turismo sobre la economía, España se verá afectada de manera más directa por otros factores. Antonio Cortina, quien es el director adjunto del Servicio de Estudios Corporativos del grupo Santander, señala que, de acuerdo a los datos de diversos estudios de movilidad, el confinamiento en España ha resultado ser más intenso que en otros países. Pero además acota que “También por el peso excesivo de los contratos temporales en el mercado de trabajo, por la estructura de un tejido empresarial mayoritariamente compuesto por compañías más pequeñas que en la eurozona, y por la importancia de algunas actividades productivas como la automovilística”.

Para Santiago Carbó, quien es catedrático de Economía de Cunef y además director de estudios financieros de Funcas, este se muestra con preocupación por lo que se derivará de esta crisis. “¿Tendremos una tensión de deuda soberana a partir de octubre?¿Cómo nos afectará eso? No olvidemos que la presión en la deuda soberana frenó la economía enormemente en anteriores crisis”, recuerda. En su opinión, “la presión sobre nuestra deuda repuntará por mucho que el BCE compre”.

De la misma manera que con otros factores, la presión que recae sobre la deuda solo va a depender en gran parte de las perspectivas que se tengan sobre la recuperación económica. De acuerdo a la opinión de Francisco Pérez, quien es catedrático de Análisis Económico de la Universitat de València y también director del Institoto Valenciano de Investigación Económica (IVIE), “la demanda no podrá actuar con normalidad en muchos sectores debido a las medidas de precaución que obligará a adoptar el virus. “Esto hace que, desde mi punto de vista, aún siendo posible una recuperación rápida, lo que no cabe pensar es que vaya a ser instantánea”.