Para lograr un buen trabajo ¿Es suficiente solo estudiar?

Se ha tornado una tarea imperiosa cada día conseguir un empleo acorde a nuestras necesidades y formación, pero que además que se trate de un trabajo bueno. Es cierto que las opciones van mejorando cuando uno decide estudiar una profesión universitaria y cuenta con un mayor nivel de educación, siendo más importante la calidad de dicha educación recibida, aseguran estudiantes egresados de EAE opinones.

Desde hace unos cuantos años, se ha venido trabajando en el análisis de cómo hacer una medición de la brecha que existe entre las habilidades que demandan los empleadores y las que ofrecen los trabajadores. Inicialmente parecía algo sencillo ya que contar con un título profesional no era algo complicado y se convertía en el sello de garantía de que se sabía lo necesario para trabajar en determinado tema. Pero en nuestros días eso ya no es así.

Hace algún tiempo se presentó el libro denominado ‘Desconectados’, donde se hacía un análisis de los problemas de habilidades en las regiones abordando los problemas que surgen de la brecha de habilidades. Para el desarrollo del libro fueron consultados los empresarios, específicamente de Bolivia, en relación a las dificultades que encuentran al momento de contratar a alguna persona.

Se llegó a descubrir que gran cantidad de puestos vacantes para trabajadores calificados llegan a pasar meses sin poder llenarse y que la principal causa para que eso ocurra es que casi en un tercio de los casos los empleadores no lograban encontrar personas con las habilidades que eran necesarias para desempeñar en el trabajo.

Este es un estudio donde también quedó reflejado que para una de cada cuatro vacantes no fue posible conseguir un trabajador idóneo debido a que se solicitaba experiencia. A través de una conversación que mantuvo con los empresarios se encontró que en realidad lo que buscan es justamente la experiencia ya que garantiza un mínimo nivel de habilidades.

De manera que, parte del reto que actualmente deben afrontar los jóvenes consiste en que, al no ser su educación una garantía, se cae en el círculo vicioso de necesitar experiencia y no tener posibilidades para obtenerla.

Se conoce que el desempleo juvenil en la mayoría de los países se presenta más elevado en aquellas personas mayores de 25 años. En particular, y en el caso de Bolivia, confirman que esta tendencia se mantendrá. Ante ello, los empleadores han previsto que sólo uno de cada cuatro nuevos empleos que son creados este año le funcione a los jóvenes. Además, dichos trabajos no serán de la mejor calidad, como se revela en el estudio: la mayor parte de los jóvenes (el 75%) trabajan en empresas pequeñas y muchas veces con contratos no formales.

Si, ciertamente estos son datos que se circunscriben a Bolivia, sus conclusiones reflejan la realidad de lo que sucede en numerosos países de la región. Se hace imperante una educación que sea de calidad y que aquellas pruebas que son internacionales, como la del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés), muestren que esta se trata de una de las asignaturas que queda pendiente en la región de América Latina y el Caribe.